jueves 2 de julio de 2009

COMO MANTENERSE JOVEN

1.Elimine los números que no son esenciales. Esto incluye la edad, el peso y la altura. Deje que los médicos se preocupen de eso.

2.Conserve sólo los amigos divertidos. Los depresivos tiran para abajo. (Recuerde esto si es uno de estos depresivos!)

3.Aprenda siempre: Aprenda más sobre computadoras, artes, jardinería, o lo que sea. No deje que su cerebro se vuelva perezoso. 'Una mente perezosa es la oficina del Alemán.' Y el nombre del Alemán es Alzheimer!

4. Aprecie más las pequeñas cosas

5. Ría muchas veces, durante mucho tiempo y muy alto. Ría hasta que le falte el aire. Y si tiene un amigo que lo hace reír, pase mucho y mucho tiempo con él / ella!

6. Cuando las lágrimas aparecieran Aguante, sufra y supérelo. La única persona que se queda con nosotros toda la vida somos nosotros mismos. VIVA mientras esté vivo.

7. Rodéese de las cosas que ama: La familia, animales, plantas, hobbies, o lo que sea. Su hogar es su refugio.

8. Cuide su salud: Si es buena, manténgala. Si es inestable, mejórela. Si no consigue mejorarla , busque ayuda

9. No haga viajes de culpa. Viaje al centro comercial, a un país diferente, NO donde haya culpa

10. Dígale a las personas que ama que las ama en cada oportunidad.

SI LA VIDA ES HERMOSA PORQUE NO SONREÍR SIEMPRE?

miércoles 24 de junio de 2009

NO CULTIVAR EL ESTANCAMIENTO

¡Usted tiene el hábito de juntar objetos inútiles en este momento, creyendo que un día (no sabe cuándo) podrá precisar de ellos? Usted tiene el hábito de juntar dinero sólo para no gastarlo, pues piensa que en el futuro podrá hacer falta. Usted tiene el hábito de guardar ropa, zapatos, muebles, utensilios domésticos y otras cosas del hogar que ya no usa hace bastante tiempo….y dentro suyo?...Usted tiene el hábito de guardar broncas, resentimientos, tristezas, miedos, etc. No haga eso. Esto va en contra de la prosperidad. Es preciso crear un espacio, un vacío, para que las cosas nuevas lleguen a su vida. Es preciso eliminar lo que es inútil en usted y en su vida, para que la prosperidad venga. Es la fuerza de ese vacío que absorberá y atraerá todo lo que usted desea. Mientras usted esta material o emocionalmente cargando cosas viejas e inútiles no habrá espacio abierto para las nuevas oportunidades. Los bienes precisan circular. Limpie los cajones, los armarios, el cuarto del fondo el garaje. Dé lo que usted no usa más. La actitud de guardar un montón de cosas inútiles complica y detiene su vida. No son los objetos guardados que estancan su vida, sino el significado de la actitud de guardar. Cuando se guarda, se considera la posibilidad de falta, de carencia. Es creer que mañana podrá faltar, y usted no tendrá medios de proveer sus necesidades. Con esa postura, usted está enviando mensajes para su cerebro y para su vida: 1°….usted no confía en el mañana 2°….usted cree que lo nuevo y lo mejor NO son para usted, ya que se alegra de estar guardando cosas viejas e inútiles. La meditación Zen, a través de la respiración (especialmente la espiración) y de la actitud “mushotoku” (no esperar nada a cambio por nuestras acciones) te permite deshacerte de todo ese mundo de ideas, emociones estancadas y pensamientos empobrecidos. Lo nuevo llega a ti a través de la inspiración. Una buena respiración permite que el prana (prajna) o ki fresco de la vida llegue hasta tu mente, espíritu y cuerpo. Ese estrés desaparece mientras nos estemos concentrando en la respiración. Se ha demostrado en diversos estudios que un minuto entreteniendo un pensamiento negativo deja el sistema inmunológico en una situación delicada durante seis horas. El estrés, la sensación de agobio permanente, produce cambios muy sorprendentes en el funcionamiento del cerebro y en la constelación hormonal, lesiona neuronas de la memoria y del aprendizaje y afecta nuestra capacidad intelectual porque deja sin riego sanguíneo aquellas zonas del cerebro más necesitadas para tomar decisiones adecuadas. El zazen “apaga el fuego sobre nuestra cabeza”. Esta es una frase Zen para expresar el no estar entreteniendo pensamientos huecos. Tanto pensamiento trivial acaba por saturar nuestra mente. Los pensamientos claros, simples, alegres son valiosos para construir una vida. Ten conciencia de esto y respira correctamente para eliminar tu colección de pensamientos obsoletos e inútiles. Así te actualizas con respecto al día que estás viviendo. No cargas “sobras” ni sientes miedo. Fuente: Recopilación de encuentros con el Sensei Paul Quintero

miércoles 10 de junio de 2009

A los amigos que visitan este blog.........

Me he ausentado temporalmente del blog porque estoy actualmente haciendo muchas cosas que quise hacer cuando joven y por diversos motivos no pude realizar. Desde pequeña me ha gustado la música en todas sus manifestaciones, siempre quise ejecutar algún instrumento, mis preferidos: la guitarra y el piano. Pues bien, en estos momentos estoy dándome ese gusto, no me quiero ir de esta vida sin haber cumplido uno de mis más preciados deseos; por lo tanto me uní a un Grupo Coral conformado en su mayoría por colegas (docentes jubilados), ensayamos dos días a la semana, también me uní a un Grupo de Danzas Venezolanas de Adultos Contemporáneos, ensayamos un día a la semana, aparte de esto estoy estudiando teoría y solfeo porque próximamente comienzo con las clases de guitarra, y por supuesto que no he dejado otras actividades que ya tenía en mi agenda como son la meditación, y la pintura aunque esta última la tengo algo abandonada. Es decir que tengo la agenda full, por tal motivo dispongo ahora de menos tiempo para navegar y atenderle al blog.
A continuación les dejo la última Parte del Pensador

Cuando escuches la voz del pensador, no la juzgues, no juzgues nada. No juzgues ni condenes lo que escuchas, pues si lo haces, querrá decir que la misma voz ha entrado de nuevo por la puerta de atrás. Sólo debes darte cuenta de que la voz está allí y que tú estás allí escuchándola, observándola, al darte cuenta de que tú la escuchas te das cuenta de que tú estás fuera de su dominio. Este no es un pensamiento más. Este darse cuenta surge de algún lugar más allá de la mente.

Así, cuando escuchas un pensamiento, no solo te das cuenta de este pensamiento sino que te das cuenta de que tú eres un testigo de la existencia de ese pensamiento. Una nueva dimensión de consciencia ha aparecido. Al observar al pensamiento te das cuenta de tu presencia consciente, -tu ser profundo- que está por encima o por debajo de ese pensamiento donde quiera que él esté. El pensamiento pierde entonces su poder sobre ti y rápidamente pierde intensidad, energía y queda abatido. Esto se da pues ya no está compartiendo tu energía identificándote con él. Este es el principio del fin de una manera de pensar involuntaria y compulsiva. Debes poder entender esto si practicas la meditación y si practicas zazen.

Cuando un pensamiento se derrumba experimentas una interrupción en el flujo mental allí aparece el “no pensar” del Zen. Al principio las brechas en tú y los pensamientos programados del pensador serán cortas, quizás tan sólo unos segundos, pero gradualmente se harán más largas. Al aparecer estas brechas experimentas una cierta tranquilidad y paz dentro de ti. Así comienza tu sensación natural de sentirte presente, esta sensación era opacada por el pensador. Con la práctica de la meditación, de la conciencia plena, esa sensación de quietud y de paz se hará más profunda. De hecho no hay límites para esa profundidad. Sentirás una sutil emanación de alegría que surge de muy profundo de ti mismo: la alegría de vivir.

No es un estado de trance, ni nada parecido. Aquí no hay pérdida de conciencia. Todo lo contrario. Si para sentir paz tuvieses que bajar la guardia de tu conciencia, y el precio de tu quietud fuera la pérdida de tu vitalidad y tu condición de estar alerta, entonces no valdría la pena sentir paz ni tranquilidad.

Con la práctica, en vez de observar al pensador, puedes crear una brecha en el flujo del pensamiento simplemente dirigiendo tu atención al momento presente. Hazte intensamente consciente del momento presente. Sentirás una gran satisfacción al hacerlo. Crea una brecha en el continuo del pensamiento en la cual estés completamente alerta y despierto pero sin pensar. Esta es la esencia de la meditación. Cuando camines, por ejemplo, bajando o subiendo una escalera, pon toda tu atención en cada paso, cada movimiento, cada respiración. Trata de estar completamente presente en la acción. Haz lo mismo al lavar tus manos, y siente el agua, el movimiento de tus manos, el olor del jabón y todo lo que implique esta acción. Esto es estar presente.Es anular al pensador.

domingo 10 de mayo de 2009

A mi madre

Te fuiste de mi lado. En silencio fue tu partida. Mi corazón se ha desangrado por tan súbita despedida.

Tu espíritu luchador

a la vida se aferraba. Más Dios, desesperado, a su lado te llamaba.

En ángel te has convertido. Velando por nosotros estás. Aguardando que se cumpla la cita de reunirnos en la eternidad.

Sin embargo, me parece tan lejos Quisiera ahora poderte abrazar.

Te busco, te llamo. No te encuentro. Dime ¿Cómo me he de consolar?

Tu amor incalculable mis faltas por alto pasó. Porque el querer de una madre, ese, no tiene comparación.

Sé que en el cielo habitas. Al lado de Dios has de estar. Aguardaré paciente el día

en que nos volvamos a encontrar.

Entonces será para siempre. Nada ni nadie nos podrá separar. No temeré cuando llegue mi momento pues tu presencia me confortará.

Me esforzaré por ganar el cielo para no perderte nunca más. Mientras tanto, guía mis pasos. Ilumina mi senda, enséñame el camino.

Que tu presencia me rodee siempre hasta que se cumpla mi destino.

lunes 4 de mayo de 2009

EL PENSADOR (Parte II)

Sensei Paúl Quintero- Monje Zen

Cuando alguien va al doctor y dice:” Yo escucho una voz en mi cabeza” él o ella lo más seguro es que sea enviado al psiquiatra. El hecho es que de una manera muy similar casi todo el mundo escucha una voz, o varias voces, en su cabeza todo el tiempo: los procesos de pensamiento involuntarios que tú no crees tener el poder para detener. Esos continuos monólogos o diálogos. Probablemente tú te has topado con un “loco” en la calle que habla consigo mismo. Bueno eso no es del todo diferente de lo que tú y muchas otras personas “normales” hacen, sólo que tú no lo haces en voz alta.

Esa voz comenta, especula, compara dice algo que le gusta o no le gusta y mucho más. Esa voz puede a veces desasociarse del momento presente en el cual vives y encontrarse hablando con alguien en el pasado o en una situación futura imaginaria. El pensador cuando estudiamos su voz puede ayudarnos a ver como esos diálogos o monólogos se encuentran teniendo efecto en situaciones futuras en las cuales las cosas no están saliendo bien y se conectan con las consecuencias negativas que surgen de esas situaciones negativas imaginarias. Es decir, crea situaciones y consecuencias negativas libremente sin control. A veces, esa voz está acompañada de películas o imágenes mentales. Nuestras, por supuesto.

Y, aun si esa voz es relevante con el hecho presente que vives, esa voz lo interpretará en términos del pasado. Eso se debe a que esa voz pertenece a tu mente condicionada que es el resultado de toda tu vida pasada y de la estructura mental cultural colectiva que tu has heredado. Así que ves y juzgas el presente a través de los ojos del pasado y recibes una visión distorsionada del él.

Por eso no es tan raro que esa voz sea muchas veces nuestro peor enemigo. Esa voz es tu atormentador que continuamente te ataca, te castiga y drena tu energía vital, es la causa de todas las miserias, infelicidad y enfermedades que muchos padecen. Cuando Buda dice que la vida es un sufrimiento se refiere al pensador a su poder descontrolado e ilimitado.

La buena noticia es que tu puedes liberarte de tu mente. De esta mente en automático. Esta es la verdadera liberación. El primer paso lo puedes tomar ya en este momento. Escucha al “pensador”, a su voz tanto como te sea posible. Observa detenidamente todos los patrones mentales repetitivos, escucha los viejos “Long play” (discos) que él ha estado tocando en tu cabeza por tanto tiempo, esto es “observar al pensador”, que es otra manera de decir: escucha la voz en tu cabeza, se tú la presencia verificadora.

martes 14 de abril de 2009

EL PENSADOR (Parte I)

Sensei Paul Quintero - Monje Zen
La mente es un instrumento extraordinario si se usa adecuadamente. Mal empleada, sin embargo, se convierte en algo destructivo. Para darles una óptica más clara no es en verdad tanto el usar la mente inadecuadamente, en verdad uno usualmente no la usa en lo absoluto. Ella te usa a ti. Esta es la enfermedad. Tú terminas creyendo que tú eres la mente. Esta es la ilusión. El instrumento te ha controlado, poseído. El sólo hecho de que tú puedas armar un rompecabezas o construir una bomba atómica no quiere decir que tú usas tu mente. Así como los perros muerden los huesos, a la mente humana le gusta clavar sus dientes en los problemas. Por eso armas rompecabezas y construyes bombas. En realidad no tienes un interés real en ninguna de esas dos cosas. Alguien controla a alguien. Déjame preguntarte: “En realidad ¿te puedes liberar de tu mente cuando deseas? Has conseguido el botón para apagarla?”. Tú contestarás: “NO, no puedo hacerlo, quizás tan sólo por instantes muy cortos”. Entonces, mi estimado amigo, la mente te está usando. Tú estás inconcientemente identificado con ella, así que ni siquiera sabes que tú eres su esclavo. Es casi como decir que estás poseído por ella sin saberlo. Entonces asumes que la entidad poseedora (la mente) eres Tú. El comienzo de la verdadera libertad es darse cuenta de que Tú no eres la entidad poseedora. Tu no eres “el pensador”. Saber esto te permite por primera vez observar a la entidad poseedora. En el momento en que comienzas a observar al pensador, un nivel más alto de conciencia se activa. Entonces comienzas a darte cuenta de que hay una vasta esfera, un vasto espacio de inteligencia más allá del pensamiento, y que el pensamiento es apenas una mínima parte de esa inteligencia. Entonces podrás darte cuenta de que las cosas que realmente son importantes –la creatividad, la alegría, la paz interna, el amor surgen de alguna esfera más allá de la mente ordinaria. Por eso, para llegar a esas verdades el hombre común debe meditar que se traduce literalmente como observar al poseedor. Sin la libertad que pueda aportarte un exorcismo (de tus propios demonios y entretenimientos que tu mente ha creado por tu identificación con ella), nunca podrás ver lo poseído que estás. Observar al pensador es la meta del Zen. Ese pensador es tu falso ego. Toda persona se identifica con su pensador y vive una vida de ilusión, de dominio por parte de esa energía. Hacer zazen, como lo explica el ideograma chino es igual a limpiarse, deshacerse del poder del “pensador”, exorcizarse. Sólo así puedes sentir la verdadera libertad de quien tiene el control y no la esclavitud del controlado. Tu no eres “El pensador”. He querido compartir con ustedes una de las enseñanzas recibidas de mi apreciado Sensei, espero que esta reflexión les muestre el inicio del camino al despertar de la conciencia.

Gassho.

martes 7 de abril de 2009

Tradiciones de nuestra Semana Santa

Los preparativos para la celebración de la Semana Santa remontan del siglo XIX y eran distintos a los de nuestros días. En épocas pasadas la fecha era acompañada de un hálito místico, de paz y silencio propicio para el recuerdo del martirio y el sacrificio de Cristo.

En víspera de la Semana Mayor los devotos preparaban afanadamente la ropa que vestirían durante los días de regocijo, porque consideraban que al estrenar las prendas de vestir en la ceremonia religiosa serían recompensados con buena suerte durante el resto del año.

La fe en aquellos tiempos privaba en el espíritu del venezolano. Los días más importantes eran el jueves santo y el viernes santo, correspondientes a la crucifixión. La muerte de Jesús en El Calvario era toda una tradición, la gente se mantenía en completo silencio, y sin querer exagerar el hecho, no estaba permitido alzar la voz, pelear, cero ruidos, porque según las creencias populares la carne del Señor era herida por los golpes. Las campanas de la iglesia no eran utilizadas, y en su lugar las ceremonias eran anunciadas con matracas. El viernes santo no se comía carne por ser considerado el día del ayuno y el sacrificio. Todo ha cambiado en la actualidad.

La Semana Santa tuvo un momento en la historia en la que fue rememorada con múltiples manifestaciones eclesiásticas y devotas. Actualmente algunas tradiciones religiosas de la Semana Mayor se conservan en ciertas localidades y parroquias del país. Conocer qué se hacía en nuestro país en otra época siempre será una curiosidad, porque finalmente son las tradiciones las que llegan a formar una visión más amplia de lo que entendemos por nuestras costumbres diarias, que han cambiado en referencia a un pasado que todavía conserva su esencia.

A continuación, una breve reseña sobre las tradiciones que aún se celebran y que se espera que nunca desaparezcan:

Palmeros de Chacao

Fue en Caracas hace más de doscientos años, específicamente en lo que hoy conocemos como el Municipio Chacao, cuando el padre José Antonio Mohedano hizo la promesa de subir a El Ávila durante el resto de sus días para buscar palmeras y bendecirlas durante sus misas, como pago al favor del cese de una epidemia de fiebre amarilla que afectaba a los habitantes de la zona

Aquella palma bendita que bajó de El Ávila durante tanto tiempo sobre los hombros de los cargadores o Palmeros, hoy es la protagonista de una de las tradiciones más arraigadas en las costumbres de los venezolanos.

El peregrinar de los Palmeros de Chacao se inicia el viernes de Concilio previo a la Semana Santa, cuando en la celebración de la llamada misa de envío más de doscientos hombres, mujeres, jóvenes y niños se encomiendan a Dios para cumplir con la misión de buscar la palma que será bendecida y repartida a los fieles el Domingo de Ramos.

Los Palmeros suben a El Ávila, de manera indefinida, el día viernes o sábado previo a la Semana Santa. Cortan las palmas durante el día y la noche, y bajan de la montaña en la madrugada del Domingo de Ramos para conmemorar durante la misa de este día, la entrada de Cristo a Jerusalén, donde según las escrituras fue recibido con ramos.

Día del Nazareno

Los primeros días de la Semana Santa se inician con la celebración de oficios religiosos especiales programados por cada parroquia, pero es el miércoles santo cuando todo el país se reúne para rememorar el Día del Nazareno, y rendir testimonio devocional en una procesión que después de recorrer varias cuadras finaliza con la llegada a la iglesia.

La mayoría de los devotos van vestidos de hábito morado y se dividen según sus funciones en cargadores y promeseros. Los cargadores son las personas encargadas de arrastrar la Cruz

lentamente a medida que balancean el peso del cuerpo de un pie a otro, en memoria de la agonía de Cristo.

Los promeseros acompañan a los devotos en la procesión, pero a diferencia de éstos suelen andar con los pies descalzos como expresión de sacrificio ante la promesa ofrecida al Nazareno. La rememoración del Nazareno tiene la particularidad demovilizar a los venezolanos desde grandes distancias hacia las principales iglesias del país donde la tradición ha alcanzado un prestigio notable, como en el caso de las iglesias de Achaguas, en el Estado Apure; Caigua, en el Estado Anzoátegui y la Parroquia de Santa Teresa en Caracas.

La Pasión viviente de Cristo

Con la intención de rememorar los últimos momentos que vivió Jesús en sacrificio por el resto de los hombres, los miembros de las parroquias y pueblos devotos del país se preparan el viernes de Semana Santa para representar en la Pasión viviente de Cristo, algunos de los instantes más importantes narrados en la historia sagrada.

Los feligreses se reúnen en las calles cercanas a las iglesias para representar, con el vestuario a la usanza de la época, los diferentes pasajes bíblicos.

Cada una de las regiones del país conserva una cronología particular en la representación de la Pasión de Cristo, pero a pesar de esta diversidad se conserva una estructura básica determinada por La Entrada Triunfal de Cristo a Jerusalén, La Multiplicación de los Panes, El Sermón de la Montaña, La Resurrección de Lázaro, La Santa Cena, El Huerto de los Olivos, Vía Crucis, Crucifixión, Resurrección y Asunción.

La Semana Santa revive con la escenificación de los momentos significativos de la vida de Jesús la tradición de un pueblo que, al no negar sus raíces, rememora todos los años la vida, muerte y resurrección del hombre que según las escrituras dio en sacrifico su vida para la salvación de la humanidad.

Quema de Judas

El Domingo de Resurrección se recuerda la traición a Cristo con la celebración de la Quema de Judas, una de las tradiciones de mayor participación social en las diferentes regiones del país.

El Judas es un muñeco elaborado manualmente con tela y relleno de paja, trapos y fuegos artificiales, de facciones semejantes a una persona previamente seleccionada que por el proceder de sus acciones es considerada una amenaza para la colectividad y merecedora de burla, rechazo y escarnio.

La tradición popular lleva a la creación del muñeco y le atribuye a su figura una historia particular en la que según supuestas palabras escritas por el Judas, se resume la vida y las faltas cometidas hasta el día de su sentencia.

El Judas es paseado por las calles del pueblo, o de la parroquia, con la intención de que todos los residentes lo conozcan, para finalmente amarrarlo de un árbol o un poste y quemarlo. La celebración es motivo de alegría para los participantes porque, según la tradición, termina el padecimiento de un sin fin de injusticias atribuidas al Judas.

Con la Semana Mayor finaliza el ciclo de Cuaresma. Los devotos de la iglesia católica se preparan para la celebración de otras manifestaciones culturales, pero seguramente esperarán la próxima Semana Santa para hacer nuevas promesas y revivir una vez más la vida de Jesús.