lunes, 8 de septiembre de 2008

El Poder del pensamiento (parte III)

Con cada pensamiento que pensamos, cada palabra que hablamos, cada acción que realizamos, cada emoción que sentimos, enviamos esta energía hacia una corriente electromagnética similar a una onda de radio o televisión. Esta corriente de energía va directamente a la persona, lugar, condición, o cosa hacia la que la enviamos a través de nuestros pensamientos, acciones, palabras y sentimientos. Esta corriente de energía esta vibrando a una frecuencia particular, y dependiendo de nuestra actitud o nuestro estado de la mente en el momento que la enviamos, esa energía puede estar vibrando a una frecuencia alta constructiva de armonía y paz, o puede estar vibrando a una frecuencia pesada discordante de enojo o frustración.

Tenemos la libre voluntad para aceptar este don de vida, esta energía pura armoniosa de la Fuente Universal, y dejarla fluir a través de nosotros armoniosa y constructivamente, o podemos interceptar esta energía pura y descalificarla en vibraciones discordantes de odio, ira, frustración, miedo, etc. Lo importante a entender es que nosotros somos responsables por esa decisión.

Me gustaría compartir un ejemplo de este proceso contigo para hacer esta ley natural tan grafica y clara como sea posible. Cuanto más entiendas esta ley, mas dispuesto estarás a poner en movimiento el esfuerzo necesario para transformar tu vida.

Usemos al amor como ejemplo. Si alguien esta enviando un pensamiento y sentimiento de amor hacia otra persona, no importa si la persona esta en la misma habitación o al otro lado del planeta, esa expresión de amor avanza por una corriente electromagnética de energía derecho hacia la persona a la cual esta dirigida. El amor es el poder de unión del universo, y tiene una de las más altas frecuencias de vibración.

En ciencia se utiliza la expresión "lo mismo atrae lo mismo"..., como esta corriente de energía pasa a través de la atmósfera hacia su destino, atrae hacia sí misma otras energías que están vibrando en la misma frecuencia. En este caso estamos hablando de amor, por lo tanto esta corriente atrae hacia sí misma otras vibraciones de amor mientras viaja hacia su objetivo. Cuando esta energía alcanza a la persona a la cual esta direccionada, literalmente la baña en la maravillosa vibración del amor.

Nada es sólido; todo esta constituido por electrones y aun partículas más pequeñas de energía, entonces cuando este amor alcanza verdaderamente su objetivo, impregnando cada célula y órgano del cuerpo de la persona haciéndolo sentir bien, aunque no sepa que alguien le esta enviando amor.

Entonces, y este es el punto importante, esa corriente de energía vuelve a su origen, a la persona que la emitió y en la corriente de regreso, atrae nuevamente hacia sí aquellas energías que vibran en la misma frecuencia.

Por ende cuando vuelven a la persona que las emitió, están enriquecidas y con una capacidad vibratoria mas fuerte.

Este intercambio de energías es conocido como la Ley del Círculo, es una ley natural a la que todos estamos sujetos.

Si aceptamos que las leyes naturales que gobiernan el universo son las que también operan en el vivir nuestra existencia, las aprehenderemos y viviremos con mayor fluidez y armonía.

Al hablar sobre vibración, la ley "lo mismo atrae a lo mismo" esta demostrada y trabaja con el mismo principio que el del diapasón. Si caminas en una habitación llena de diapasones y tocas la nota Do en el piano, todos los diapasones entonados en esa frecuencia comienzan a vibrar y los otros no. Si tocas la nota Fa solo los diapasones entonados en esa frecuencia comenzaran a vibrar y los otros no. En nuestra vida, la frecuencia del amor atrae el amor, la frecuencia del odio atrae el odio.

Lo que sea que estemos enviando a través de nuestros pensamientos, palabras, acciones, y sentimientos vuelve a nosotros enormemente magnificado. Por lo tanto, lo que podría haber sido una simple expresión de amor, con el tiempo que acumula todas las vibraciones de amor a través del camino a su destino y otra vez en la corriente de regreso hacia nosotros, puede traer suficiente energía constructiva con ella para manifestarse como una bendición real en nuestra vida, como relaciones familiares armoniosas, buena salud, prosperidad financiera, un trabajo edificante, paz en la mente, felicidad o una multitud de otras cosas similares sin relación.

2 comentarios:

RAMPAEL. dijo...

Hola, misdi, vengo a devolverte la visita de cortesía.
Creo que nunca había entrado en tu blog. Te pondré en enlaces para no perderte de vista.
Besos
Rampy.

Chela dijo...

Estoy de acuerdo con que "Lo que sea que estemos enviando a través de nuestros pensamientos, palabras, acciones, y sentimientos vuelve a nosotros enormemente magnificado".

En realidad pensamos para actuar y según sean nuestros pensamientos seran nuestras acciones...Por eso es importante también meditar, ordenadar las ideas, alimentar el espiritu para generar pensamientos hermosos y positivos...

Para ti van dirigidos ahora mis mejores pensamientos y deseos.

Un fuerte abrazo.